Liposucción / Lipoescultural total

CIRUGÍA PLÁSTICA Y ESTÉTICA

¿En qu é consiste?

La Liposucción es una operación destinada a eliminar cualquier tipo de acumulación de grasa, ya sea en zonas muy localizadas o en amplias áreas del cuerpo (Lipoescultura).

Mediante esta técnica se puede remodelar toda la figura, desde las axilas hasta los tobillos, pasando por cada una de las regiones: espalda, cintura anterior y posterior, caderas, abdomen superior (costillas) e inferior, pubis, nalgas, muslos (externos, internos y anteriores), rodillas, pantorrillas y tobillos.

En todo caso, la Liposucción no es un tratamiento para la obesidad y no se debe considerar como tal. Esta técnica se utiliza para eliminar aquellos cúmulos de grasa que no responden ante dietas u ejercicios.

Técnicas empleadas

En la Clínica Andrés Ramos utilizamos la última tecnología para llevar a cabo este tipo de intervención, que se realiza mediante un Vibro-Liposuctor. Este tipo de liposuctor posee unas cánulas que, antes de succionar la grasa, la licúan y disuelven, consiguiendo así mejores resultados. Además, permite extraer una mayor cantidad de grasa y alcanzar zonas que, generalmente, son de difícil acceso en una liposucción tradicional.

La gran ventaja de esta intervención es la casi inexistencia de cicatrices. Éstas no suelen ser mayores de 1 cm y, por lo general, se ocultan en los pliegues naturales de la piel.

Operación y anestesia

Las pequeñas intervenciones, en zonas localizadas y que no precisan de sedación, más allá de la anestesia local, se realizan en la Clínica Andrés Ramos.

Cuando se trata de Liposucciones más complejas o Lipoesculturas, con el fin de ofrecer todas las garantías de seguridad al paciente, la intervención se realiza en la Clínica Nuestra Señora de la Salud (en Cádiz).

En estos casos se utiliza anestesia general, para poder trabajar amplias zonas y que el paciente no sienta ningún dolor. Tras la operación, sólo será preciso permanecer en el hospital durante 24 horas.

La duración de la intervención dependerá de la zona tratada.

Postoperatorio

Tras la intervención, el paciente apenas notará molestias, más allá de una sensación similar a las conocidas agujetas, que desaparecen a los tres o cuatro días.

Aún así, será necesario que durante un mes se lleve una faja para evitar hinchazones y conseguir que la piel se adapte.

Para reducir edemas, a los siete días de la operación es recomendable que el paciente realice ejercicios de bicicleta estática y se dé masajes de drenaje linfático. Siguiendo estas indicaciones, al mes se habrá reducido entre un 40 y un 50% del edema. El resto desaparecerá en un periodo de entre 2-6 meses. Consiguiendo el resultado definitivo al sexto mes. Por este motivo, es aconsejable programar con tiempo este tipo de intervenciones.