Vistabel: Botox

MEDICINA ESTÉTICAv

El medicamento conocido comercialmente como Vistabel se corresponde con la Toxina Botulínica tipo A (una proteína natural procedente de una bacteria), que fue descubierta a mediados del siglo XIX y se utilizó por primera vez en seres humanos en 1968, para tratamientos de estrabismo y tortícolis congénitas. Su uso estético para combatir las arrugas dinámicas o de expresión fue aprobado en 1989 en Estados Unidos y, desde esa fecha, se fue extendiendo por toda Europa.

Tratamiento

El uso continuado del Vistabel mejora el aspecto tanto de las arrugas como de la piel.

La Toxina Botulínica se inyecta en mínimas cantidades en los músculos que determinan la aparición de las arrugas dinámicas. Este medicamento impide que las señales nerviosas lleguen, durante un tiempo, al músculo, relajándolo y haciendo que la piel se alise, evitando así la aparición de arrugas.

El tratamiento se aplica de forma ambulatoria y sin necesidad de anestesia. E inmediatamente después el paciente puede reincorporarse a su actividad normal, con el único requerimiento de evitar acostarse o tocar las zonas inyectadas durante las primeras 4 horas.

Incomodidades y Riesgos

Es falso que el Vistabel (Botox) cambie los rasgos o la expresión de la cara.

Las molestias tras la inyección son mínimas. En algunos casos pueden aparecer pequeños hematomas en el punto de inyección.

Puede haber pacientes “resistentes” a la Toxina. Debido a que forman anticuerpos y no les hace ningún efecto.

Es muy importante que se respeten los intervalos del tratamiento, cada 5-6 meses, ya que si se usa con más frecuencia o a dosis mayores, se forman anticuerpos que anulan su efecto.