Abdominoplastia y Lipoabdominoplastia

CIRUGÍA PLÁSTICA Y ESTÉTICA

¿En qu é consiste?

La Abdominoplasta y la Lipoabdominoplastia son dos intervenciones que mejoran la forma y aspecto del abdomen.

Hay personas que, debido a importantes pérdidas de peso o a embarazos, presentan un abdomen caído o descolgado. Este problema se puede corregir mediante cualquiera de estas dos prácticas, consiguiendo un vientre más plano y firme.

Técnicas empleadas

Durante ambas intervenciones quirúrgicas se elimina tanto la piel como la grasa sobrante situada entre la zona del ombligo y el pubis; con este procedimiento se consigue también eliminar posibles cicatrices que se encuentren en la zona tratada (por cesáreas o apendicitis) e incluso estrías.

Si es necesario, el cirujano procede también a la sutura de la musculatura abdominal, que suele estar “abierta” especialmente debido a embarazos, consiguiendo reducir el volumen del abdomen.

En la lipoabdominoplastia, además, durante la intervención no sólo se realiza una liposucción de la zona abdominal, sino también de la cintura, caderas y pubis, para conseguir un remodelado completo de la figura y obtener un resultado más satisfactorio.

En ambos casos, la cicatriz resultante estará situada discretamente de forma horizontal justo por encima del pubis. De esta forma, podrá ser escondida fácilmente con un bikini o bañador. La longitud de la misma dependerá del estado del abdomen de cada paciente.

Operación y anestesia

Con el fin de ofrecer todas las garantías de seguridad durante la intervención, las operaciones realizadas por el Doctor Andrés Ramos se hacen en la Clínica Nuestra Señora de la Salud (en Cádiz).

Allí el paciente no sólo estará atendido en el quirófano por todo el equipo de profesionales del Doctor Ramos, sino que además, tras la intervención, se verá arropado por todo el personal de la clínica.

Este tipo de operaciones suele durar entre 3-5 horas, dependiendo de cada caso concreto y de si la intervención se trata de una Abdominoplastia o una Lipoabdominoplastia. En ambos casos se realiza con anestesia general, para asegurar que el paciente no sufra ningún tipo de molestias y pueda recuperarse en el postoperatorio con un tratamiento de analgésicos que reduzca el dolor al mínimo.

Postoperatorio

Tras la operación, la persona intervenida deberá permanecer ingresada 48 horas.

Durante el postoperatorio el paciente llevará unos drenajes, que se retirarán al darle el alta.

Al principio, será normal notar molestias debidas a la tirantez de la herida; éstas desaparecerán, aproximadamente, a la semana de la operación. Por este motivo, durante los primeros días la mejor posición será con el torso semisentado, para evitar tensión en la herida abdominal.

El paciente podrá reanudar su actividad normal a las tres semanas de la operación, pero deberá llevar una faja durante un mes, para reducir el edema y proteger el abdomen.